Interesante documento musical.
Que os parece? Yo me pregunto cuantas horas le habra dedicado el artista …
Curisosidad digna de emplear 3 minutos de tu vida.
Ya me contais vuestra opinion
Interesante documento musical.
Que os parece? Yo me pregunto cuantas horas le habra dedicado el artista …
Curisosidad digna de emplear 3 minutos de tu vida.
Ya me contais vuestra opinion
¿Hasta dónde llegará este chico? ¿Tendrá límite? Que gran partido de tenis acabamos de presenciar. Por un lado Federer, la clase y técnica perfecta, el Zidane del deporte de la raqueta, por el otro la potencia con control, el incansable púgil de bermudas Nike, muñequeras Nike, cinta del pelo Nike y si me apuras hasta sonrisa Nike, que está tan entrenado que frunce el ceño con forma de tic de la marca americana.

No se puede asistir a un partido mejor de este deporte hoy por hoy (y probablemente en toda la historia) y despertarse un domingo a las 8.00 de la mañana (hora irlandesa) merece la pena si es para ver este espectáculo. Disfrutas todos los minutos y segundos de las 4 horas que dura el ‘show’ que te mantiene expectante hasta que por fin ves al ‘Spaniard’ tumbado en el ring de combate con los brazos apuntando al cielo de Australia, en señal de que hemos ganado uno mas, y van 6 Grandes Slam.
Crónica del partido aparte, me llama la atención el sistema “Ojo de halcón” (‘Hawk Eye’) y me pregunto cómo funciona este sistema. Es fiable? Es valido siempre? Es caro? Y la que mas me intriga… Se puede aplicar a otros deportes?
El “Ojo de Halcón” (me encanta este nombre) es un sistema de cámaras estratégicamente localizadas a lo largo y ancho de la ‘court’ (pista) que filman a muy alta velocidad los movimientos de la pelota y de los jugadores analizando rápidamente en que lugares la bola ha botado (medido por las cámaras mediante ecuaciones) con un error menor a 3 mm.
Está claro que es un sistema innovador y que facilita la tarea en gran medida de los jueces encargados de dictaminar si una bola es buena o se fue fuera. El “Ojo de halcón” experimentó una gran aceptación en la élite del tenis mundial, retirados como Andre Agassi y McEnroe fueron sus principales valedores mientras que su detractor principal fue el propio Roger Federer que lo calificó como una “pérdida de dinero”.
Creo que este sistema podría ser perfectamente implementado en el futbol actual en donde los árbitros viven constantemente bajo una presión mediática injustificada y faltas de respeto constantes de los jugadores (aunque ese es otro tema que tratare en otro artículo).
Este sistema podría aclarar en segundos si un gol fantasma debe o no subir al marcador. Pero quizá la más interesante de todas las posibilidades de este sistema es el fuera de juego. El fuera de juego es la acción mas disc
utida y la mas criticada de todas las posibles en un partido de futbol. Con este sistema implementado en los terrenos de juego, el arbitro no necesitaría interrumpir una acción de ataque con fuera de juego dudoso (lo haría solo con los fueras de 


juego claros), la jugada transcurriría normalmente hasta terminarse. Pongamos que un ataque termina en gol y viene precedido de una jugada de presunto fuera de juego. El entrenador del equipo afectado podría reclamar el “Ojo de halcón” y aclarar si realmente el gol fue legal o no. De esta manera se evitarían muchas paradas en el juego, dándole dinamismo y emoción. Si una jugada no terminase el gol, no seria necesario llamar al ojo de halcón y continuaría el juego normalmente. El arbitro sólo se preocuparía de señalar los fueras de juego claros y dejaría los dudosos que terminan en gol al buen hacer de la tecnología. Se crearían unas normas con respecto al uso del sistema y se “educaría” a los jugadores a vivir con este sistema (del mismo modo que se hizo con los jugadores de tenis).
Se evitarían también los comentarios de que si ese arbitro ayuda a este equipo, aquel ayuda a este otro, las especulaciones sobre “manos negras” en la Federación y el origen del árbitro, aunque seamos realistas, la prensa madrileña no tardaría mucho tiempo en inventarse un “hacker de ojos de halcones” en los estadios Santiago Bernabeu y Nou Camp.
Ah! Y me olvidaba, todo por un módico precio de 20.000 dólares americanos, salario anual de un trabajador de clase media en España o salario semanal de un jugador de clase media en primera, en este caso, como el “ojo de halcón”, todo depende de cómo se mire.